jueves, 30 de septiembre de 2010

Algunas Veces

"Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar." -Nelson Mandela-

Soledad-[I.A.6]

Cansada de escuchar eso que algunos llaman Súper Yo, otros conciencia y que yo simplemente llamo “mi vocecita interna”.

Cansada de no poder callar la marea de voces internas para seguir a mi corazón.

Cansada de despertar, ver al espejo y no poder hallar un brillo especial en mi mirar.

Cansada de abrir los ojos con tu rostro en mi pensamiento y que el corazón lata con fuerza.

Cansada de verte junto a mí, de adentrarme en tus ojos y sentir una marea que me invade por dentro.

Cansada de escuchar como mi corazón hace que mis labios griten enmudecidos tu nombre.

Cansada de verte caminar, como si no notaras el fuego que me recorre por dentro.

Cansada de ubicar tu rostro en el punto más lejano del horizonte… y descubrir que tu mirada evade la mía.

Cansada de sentirte, de que en otra realidad esté abrazando tu cuerpo… pero en la mía simplemente estoy parada frente a ti sin poder ni siquiera moverme.

Cansada de anhelarte, de imaginarte a mi lado y sentir como el corazón sonríe de alegría ante tal utopía.

Cansada, cansada de amar al amor, de no poder tener algo certero.

Cansada de sofocarme y luchar por seguir respirando.

Cansada de tener mi pecho vacío y en mis manos ni un solo corazón para amar…

Cansada de dar consejos que yo misma no puedo aplicar.

Cansada de cansarme y de seguir intentando.

Pero sobretodo, cansada de que el corazón no se canse de volar…

Y aún así seguiré luchando.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Felicidad… ¿Efímera o eterna?


"Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias." -John Locke-

El Sombrero Loco- Alice in Wonderland

Muchos me han preguntado qué es la felicidad… yo misma lo he hecho y no he llegado a una conclusión certera. ¡La felicidad es tan relativa! Puedes pensar que alcanzando el siguiente escalón la encontrarás, pero cuando subes… parece que ésta logró subir uno más también. Y entonces es el cuento de nunca acabar, pues a medida que te acercas a ella, se aleja más. Lo peor es que vives frustrado, frustrado por alcanzar algo que ni siquiera estás seguro si está o no está ahí. ¿Qué hacer? Buscar en otro lado tal vez sea la respuesta… pero ¿por qué no dejar de buscar? La felicidad está en ti… Tal vez dirás que todo el mundo dice lo mismo y nadie lo aplica, muy cierto… pero no es justo generalizar. Esta semana aprendí que tú eres dueño de tus propias acciones, pensamientos, actitudes… quizás nunca puedas controlar tus emociones, pero la felicidad no debe depender de un enamoramiento fugaz, de un momento de tristeza, de euforia o de ira total… No digo que debemos estar siempre relucientes y desbordando sonrisas, sé que a veces es difícil plasmarlas en tu rostro si no puedes sentirlas desde el corazón. Pero cuando nos damos cuenta de que podemos dejar de buscar la felicidad y buscar lo mejor de cada momento, cuando nos despertamos con ganas de ser mejores… entonces nos damos cuenta de que la vida parece sonreírnos… y sí, tal vez lo haga en forma de aprobación, de que logramos descubrir uno de los mayores misterios del ser humano, y es entonces cuando podemos hacer de la felicidad algo eterno, un estilo de vida… tú estilo de vida. Pero entonces debemos aprender que nada es perfecto… nada, ni un poema de Neruda, de Buesa, ni una pintura de Miguel Ángel o una composición de Mozart… hasta ellos tuvieron errores, sin embargo, sus obras son apreciadas, valoradas, adoradas… y así debería de ser nuestra felicidad. Porque aunque muchas veces dejamos ir oportunidades y otros las toman, hay oportunidades que se repiten dos o más veces, y hay oportunidades que alguien más dejó ir que ahora están en nuestras manos… Las cosas siempre tienen una razón de ser y aunque por algún instante nos parezcan pésimas… siempre hay algo que aprender de ellas, y al final siempre hallaremos una razón para sonreír, sólo debemos buscarla bien y en el lugar adecuado… ser constantes, luchar por ello. Sí, se vale llorar de vez en cuando, se vale enojarse, entristecer… sino ¿cómo aprenderíamos a admirar el sol y el amanecer?, ¿Cómo podríamos valorar un atardecer, un lindo arcoíris después de una tormenta? Aprendemos a ser agradecidos… a apreciar el regalo de la vida, a reconocer que el camino que recorremos tendrá baches y topes, pero es nuestra decisión pasarlos con cuidado, esquivarlos, frenar a tiempo para no lastimarnos de más… ¿Y qué importa si los demás te señalan? Lo importante es ser feliz... Y fue así como aprendí a responder que no estoy feliz, soy feliz, vivo feliz, ¡quiero ser feliz! Y lucharé por conservar mi felicidad hasta el final… ¿Y tú?

viernes, 17 de septiembre de 2010

No lo sé


"La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco."
-Platón-

The Love Letter-Fragonard

Como niña pequeña sigo inflando mi globo, lo inflo y no puedo evitar sonreír, pues con cada bocanada de aire que expiro, mi corazón late más fuerte. Ya no hay manera en que pueda ignorar su palpitar; ni gritando hasta que se me acabe el aire, ni en el más profundo y meditado silencio. Tu presencia me ensordece, me hace temblar, me eriza las ideas… ¡me ciega la piel! Me aterra pensar que los latidos puedas escuchar, y es que cuando estoy a tu lado no pueden compararse a nada, un cuete, una bomba, no… ¡nada se les compara!

Simplemente no lo resisto. Tu mirada, tu sonrisa, mi corazón grita junto a ti… y no puedes escucharlo. Pero soy increíblemente necia… me piden que no me deje llevar, que no me ilusione, que me controle, jaja… que “no haga castillos en el aire”, y a pesar de que escuché esos consejos atentamente, a pesar de que los hice mis reglas “irrompibles”, descubrí que no me importa ya nada… Sí, ya me enamoré, ya me ilusioné, ya estoy soñando, ¿y qué? El futuro es incierto, lo sé, pero por lo pronto lo estoy disfrutando.

Tanto miedo que tenía y ahora estoy segura de lo que siento. Es verdad, no sé qué sientes tú, no sé si sea bueno lo que siento yo… Pero por la manera en la que logro reír y cantar y bailar y soñar, no creo que sea tan malo… No sé si sufriré, no sé si te lo diré alguna vez, no se nada y no obstante, sigo inflando mi globo, lo inflo, lo inflo… quizás explote, quizás no. Quizás se me acabe el aire, quizás no… quizás lo notes, quizás no… ¿O acaso te unirás a inflarlo conmigo? No lo sé…

jueves, 9 de septiembre de 2010

Miedo


"No le evitéis a vuestros hijos las dificultades de la vida, enseñadles más bien a superarlas."
-Louis Pasteur-
Hopeless-Roy Lichtenstein

Tengo miedo. Tu mirada lo decía, hay algo que no es normal… Si tus ojos hablaran, si tus poros pudieran gritar, quizá hoy estaría sorda de todo lo que me negaste escuchar ayer. No entiendo y tengo miedo, miedo de perderte… miedo de perdernos. ¿Qué hay detrás? ¿Qué escondes? No hay razón que te justifique, deshazte de tus complejos, olvida tus argumentos infantiles y enfrenta la realidad… Yo sé que hay algo más, y sin embargo no estoy segura si tú lo sabes también o si pretendes ignorarlo. Eres otro, irreconocible y no sé qué me provocas cuando te veo así. A veces creo que te detesto, que odio tanto tus comportamientos inútiles y tontos, pero otras veces luchas por convertirte en mi héroe… y logras tu objetivo de manera casi hipnótica, porque a pesar de todo te admiro y me aterra la sola imagen de estar lejos de ti. Piénsalo bien, no seas tonto, no vale la pena que te pierdas por algo así.