domingo, 12 de diciembre de 2010

La Lección



"El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre." -Benjamin Franklin-

"Winged Victory of Samothrace"

Tomar el rumbo de mi vida, en todos los aspectos, era algo que había decido postergar, la mayoría de las veces pedía opiniones a todo el mundo y lo que decidía la mayoría era lo que decidía yo al final. Esta vez fue diferente, esta vez decidí escucharme, sólo a mí, y sí… pedí opiniones y escuché tantas cosas que me hacían convencerme aún más o ponerme nuevamente a dudar. Sí, una vez más estoy hablando de cuestiones del amor, pero… ¿qué quieren? Soy una romántica empedernida, debo aceptar…

Hoy decidí abrir mi corazón, para muchos puede parecer algo trivial, algo sumamente cotidiano, sin nada extraordinario, nada en particular. Pero aún habemos personas sumamente apegadas a tradiciones antiguas, a prejuicios sociales, y si de algo me he dado cuenta, es que las mujeres en este ámbito, nos vemos prisioneras en un mundo que se jacta de llamarse libre. Sin embargo, me cuestioné y me cuestionaron ¿qué de malo tiene hablar de lo que sentimos? Nada… Es cierto que impacta mucho la forma en la que lo digas, pero por el simple hecho de hablarlo no te restas o te sumas dignidad, tú eres la única persona que sabe cuanto vale, y si tú no lo sabes, si tú misma no lo reconoces, ¿cómo esperas que alguien más lo haga por ti?

No voy a relatar todo lo que tuve que pasar para lograr expresar mis sentimientos por alguien más de frente a esa persona, me limitaré a decir que fue un momento de muchísima tensión, de lágrimas aglomeradas en mis ojos y de una soga invisible apretando cada vez más mi cuello, ¿y después? Nada pasó, cada quien se fue por su lado… o al menos eso es lo que externamente pareció. Pero en mí sí hubo un cambio, lo hubo porque me di cuenta de cuan capaz soy para hacerle frente a mi corazón, para luchar contra los demás y contra mí misma por defender lo que quiero. Mi psicóloga se habría puesto muy feliz al descubrir mi gran logro…

Hace poco escuché que Platón decía que en el mundo se nos presentan muchas situaciones y de cada una debemos de aprender una lección, pero si no la aprendemos como debemos en ese mismo instante, se nos presentarán más iguales… una y otra vez hasta que la asimilemos y utilicemos lo aprendido para cambiar y ser mejores. Cuando le dije lo que sentía a ese chico especial, me di cuenta de que él llegó a mi vida para que aprendiera por fin ESA lección. Porque me había enamorado 2 veces antes, o al menos eso he creído, y en ambas ocasiones me aterraba lo que sentía, tenía miedo de que estuviera mal, de lo que los demás fueran a pensar. Necesité ser alguien más para liberar mi corazón, y esa liberación no era más que utopía, porque en ninguna ocasión me hizo sentir mejor, nuevamente me hizo prisionera en una jaula de oro, y más que valentía… me hacía cobarde, y me justificaba tras el escudo de los prejuicios, de los estereotipos, pero… de nada me sirvió.

En un ataque de revelación me di cuenta de que esta vez fue distinto, esta vez me enamoré, de una forma diferente, de alguien más especial, y no se compara con las demás por el simple hecho de que esta vez yo crecí, esta vez era la definitiva para entender mi lección. ¿Qué lección? Que sólo yo puedo hacerme valer por lo que soy, que lo que los demás piensen de mí es sólo problema de ellos, que la sociedad no puede decirme que está bien y qué está mal porque eso es relativo, yo decido qué me hace feliz, pero tengo que cuidar no dañar a nadie más, que no debo temer de mis sentimientos, que aunque a veces no obtengas el resultado que esperas, aún puedes obtener algo que te haga feliz y no pierdes nada por intentar, que la vida no se detiene y no hay error que no se pueda remediar, que siempre puedes tener otra oportunidad si luchas por ella… En fin, aprendí demasiado y no me arrepiento de absolutamente nada, no me arrepiento de enamorarme, no me arrepiento de haber sido sincera, no me arrepiento de seguir sonriendo con su recuerdo… sin embargo creo que lo único que cambiaría sería que me hubiera gustado aprender la lección con alguien distinto, con alguien simplemente menos increíble…

domingo, 21 de noviembre de 2010

Somethings

"La misma esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia"-John Ruskin

"Kiss"-Roy Lichtenstein


There are some things that need to be told… Some feelings, burning even the deepest soul, that need to be revealed. Sometimes it’s difficult, I know, but… don’t you think it’s selfish to keep them for your own, when there’s someone else that with a meaningless sight inspire your words to dance?

Sometimes you spur those words out with a coquettish smile… but it is insignificant for him, or at least… that’s what you believe. Maybe it’s better to be heartfelt; maybe it’s better to tell all the truth at once.

And, what if others gossip? It’s your life, not theirs. And, what about prejudices? It’s all about you.

And, what if he doesn´t feel the same? ... Well, start moving on, surely you make him happy… anyway, you lose nothing... because he was anything yet. And remember… undoubtedly there’s someone out there waiting to be the reason of your whispers… It doesn’t matter how much you’ve waited, everything will be worth it. Your souls are still being prepared, prepared not to collapse when they discover what true love looks like.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Escapar

"Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad." -Guy de Maupassant


[I.A.6]-"Soledad"

Necesitaba perderse un momento, escapar… de su voz, de su mirada, de los pensamientos que se cruzan llevándole su imagen, de sus labios… necesitaba olvidar todo y escapar.

Y así fue como se perdió, como decidió huir en la montaña, escapar con su eco y la presencia de la mismísima ausencia a su lado. Quizás caminó horas, ella ni siquiera lo sabe porque iba absorta en un cúmulo de blancas estrellas, traspasando el límite de la neblina que cubría sus ojos.

Quería decidirse, quería encontrar el valor… esperaba recibir un golpe definitivo a su alma, o la llave de un tímido corazón. Pero ninguna de las dos cosas pasó. En su lugar se encontró con la confusión, el desaliento tal vez, con la esperanza renovada y muerta… con la aliada de una apócrifa ilusión.

La melodía hizo a su mente regresar, volver a la realidad e inevitablemente la forzó a olvidarse de escapar. Pero su mirada grita y sus palabras lloran todo aquello que no pudo confesar.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Irremediablemente



"Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro, sí, y ésa fue su condena."
-Robert Burton-


"The Stolen Kiss"-Fragonard
¿Qué si te quiere? Inmensamente debe confesar… Pero ¿para qué seguir buscando piedras en donde sólo hay mar? Aún así su corazón no se ha rendido completamente, ya late muy despacio, mucho… Apenas ella nota su latido al silenciar.

Suenan en su cabeza ecos de lo que ya han dicho los demás: sentencias, reparos, sermones e incluso flojedad… ¡Cómo desearía poder no escuchar! Poner su mente en blanco y dedicarse a su alma, darle un voto de confianza al corazón.

“Dejarse llevar” es el consejo que más le agrada en este momento, pero tiene miedo porque tiene más que una vaga idea de lo que pasará. “Atenerse a las consecuencias”… está más que segura de ello. Prejuicios, estereotipos, con todo eso tiene que lidiar. Pero ya no le importa lo que rumoren los demás, ya no le importa lo que señalan ahorita… sólo le importa estar bien con su alma, y más aún… que el corazón de ese hombre pueda comprender, que su alma con la de ella esté también bien.

Ya permitió al corazón ilusionarse, le permitió a Cupido entrar… ya sufrió lo innecesario, ya es más que suficiente tiempo para esperar… quiere volver su mirada, dejar de ver en sus ojos el camino para andar, sabe que es difícil pues fue a lo que se acostumbró por tanto tiempo, sabe que aún faltan lágrimas que sonar… pero poco a poco va girando su cabeza, aunque sus ojos todavía no se desprendan de su aroma, aunque su sonrisa siga entrando por cada poro de su piel.

Quizás encuentre a alguien más, quizás el tiempo la haga olvidar… de eso no tiene ni la más mínima seguridad, lo único certero en su vida ahora es que a pesar de todo, a pesar de todos, si él decide reaccionar, si decide no temer más y darle una oportunidad, ella no encontrará el freno para volver atrás e irremediable, inmensamente lo volvería a amar.

domingo, 31 de octubre de 2010

Por Una Sonrisa...


"La sonrisa es una verdadera fuerza vital, la única capaz de mover lo inconmovible." -Orison Swett Marden-

"La Monalisa"-Leonardo Da Vinci

Una simple mueca… una leve variación en un rostro estático, inmovilizado. Sí, pero es más que eso, es también un cuerpo vibrando, un corazón indescriptiblemente palpitando… y de pronto, todo queda como escarchado, como inmortalizado… vaya que Da Vinci entendía perfectamente esa sensación cuando decidió pintar “La Monalisa”.

Y no es necesario un acontecimiento brutal o recordado por todos, ni siquiera necesita estar grabado en papel fotográfico… basta con una mirada recóndita para que se quede estampado en tu pensamiento y poco a poco se vaya clavando en tu alma. Y así después, cuando cierres los ojos, lo veas como fondo de tu corazón y logre arrancarte una sonrisa inesperada, incluso en el momento más gris… incluso en un mar de lágrimas.

sábado, 23 de octubre de 2010

Diminuta e Infame


"No es impropio el llanto en las grandes almas, antes bien indica el consorcio fecundo de la delicadeza en sentimientos con la energía de carácter" -Benito Pérez Galdós"

"Crying Girl"-Roy Lichtenstein

Una diminuta e infame gota cristalina… Transparente si la analizas con detenimiento, pero lo que pasa es que ni siquiera la lupa más poderosa lograría traspasar sus misterios. A veces cae precipitadamente, a veces se esconde y lucha por no asomarse siquiera… pero lo más atroz es cuando se queda inmóvil, cuando a pesar de todos los esfuerzos la puedes ver, sentir, identificar y contra su transparencia, contra su silencio… te dice todo y no te dice nada.

Es que no es azul, ni morada, no tiene tinta ni olor… ni siquiera sabe que existe, pero ahí está y no puedes ignorarla por más fuerte que seas… pues contra ella no puede luchar ni la más vigorosa espada…

¡Qué bello es cuando la felicidad se desborda en ella! ¡Qué bello es cuando surge de una realidad utópica! Pero ¡ah!, cómo hiere, cómo te hace temblar y te eriza uno a uno los vellos de la piel cuando descubres en ella el dolor… cuando intentas suponer que no pasa nada, cuando tu alma se esfuerza por sonreír… con sonrisas desconsoladas.

Sin embargo, debes de saber cuando ya no es más una opción fingir, cuando el río está a punto de inundar tu corazón… e ir secándolo poco a poco, gota a gota… sanando tu alma, devolviendo consuelo a tu sonrisa amarga. Es justo caer, es justo dudar… incluso la tristeza es justa. Lo injusto es cuando haces de ella tu hermana, cuando decides vivir en su lugar… No le des tanto poder a esa gota, no la hagas tu cotidianidad… dale el valor noble y puro, ese valor que sólo puede contener una lágrima al rodar.

domingo, 17 de octubre de 2010

Desfallecimiento Angelical


"Todos somos ángeles con una sola ala, debemos abrazarnos si queremos volar." -Anónimo-

"Amor de ángeles" -Pintura Renacentista

Ya se cansó, eso es lo que a veces siente, lo que a veces se permite decir… y peor aún, lo que a veces se permite escuchar desde su propia alma al no percibir sus alas. No quiere, se resiste, tiene la necesidad de seguir luchando, y quizás algún día logre ganar su batalla… ¿su batalla contra quién? Aún no lo sabe, tal vez sea su primer paso a descubrir, ¿contra quién está peleando? Si es que acaso lo hace.

Lo acepta, de pronto llegan a su ser las sombras, las sombras de su pasado, combinadas con la duda de su presente y el miedo a la incertidumbre de su futuro. Extraña el paraíso, de eso no hay duda… A veces camina seguro, parecen pasos sobre suelos de verano o acaso primavera, pero de pronto cambia la estación y las hojas le desconciertan, ve la nieve y se aterra. No sabe hacia dónde ir, piensa que quizás ni siquiera vaya caminando, se nubla todo alrededor y sufre en vano… si tan solo se diera la oportunidad de caminar unos cuantos pasos más, descubriría la vela encendida en su oscuridad, encontraría una sequía en su propia tormenta. Descubriría tal vez un valle, quizás entre sus dedos arena y mar, pero no lo hace porque está sumido en su propio abismo, en su propio infierno, cree que ya no puede volar. Sosa… estúpidamente cree que por no tener alas no puede volar… lo que no sabe es que también es posible volar con los pies sobre la tierra.

Se levanta, parece que va en dirección contraria, pero no se decide y se queda inmóvil, como perdido… se quiere dar por vencido y sin embargo no puede, porque sabe que él es más grande que su abismo y más capaz que su dolor. Una rosa caída pero no marchita, un efímero rayo de luz y se da cuenta de que aún tiene fuerzas, aún tiene valor, sabe que tiene todo para enfrentar su realidad, para después de todo volver a empezar, volver a creer, volver a amar. Tristemente eso que siente no es más que una transitoria felicidad… ¿por qué? porque su corazón lo tiene todo, sí, pero no tiene una mitad que lo pueda apreciar.

¿Qué le hace falta, entonces? Aprecia la belleza, pero no la puede compartir, aprecia las esencias, pero no hay con quien las pueda percibir… Grita y escucha su eco y no entiende por qué aún vive en un silencio congelador, ni siquiera estando sobre sus pies justo en el momento del cenit del sol puede sentir calor. Es que todo es tan bello a su alrededor… pero se obstina en ya no buscar, está a punto de darle fin a su sufrimiento sin darse cuenta de que lo único que le falta es hallar una mitad para su desgastado corazón.