sábado, 23 de octubre de 2010

Diminuta e Infame


"No es impropio el llanto en las grandes almas, antes bien indica el consorcio fecundo de la delicadeza en sentimientos con la energía de carácter" -Benito Pérez Galdós"

"Crying Girl"-Roy Lichtenstein

Una diminuta e infame gota cristalina… Transparente si la analizas con detenimiento, pero lo que pasa es que ni siquiera la lupa más poderosa lograría traspasar sus misterios. A veces cae precipitadamente, a veces se esconde y lucha por no asomarse siquiera… pero lo más atroz es cuando se queda inmóvil, cuando a pesar de todos los esfuerzos la puedes ver, sentir, identificar y contra su transparencia, contra su silencio… te dice todo y no te dice nada.

Es que no es azul, ni morada, no tiene tinta ni olor… ni siquiera sabe que existe, pero ahí está y no puedes ignorarla por más fuerte que seas… pues contra ella no puede luchar ni la más vigorosa espada…

¡Qué bello es cuando la felicidad se desborda en ella! ¡Qué bello es cuando surge de una realidad utópica! Pero ¡ah!, cómo hiere, cómo te hace temblar y te eriza uno a uno los vellos de la piel cuando descubres en ella el dolor… cuando intentas suponer que no pasa nada, cuando tu alma se esfuerza por sonreír… con sonrisas desconsoladas.

Sin embargo, debes de saber cuando ya no es más una opción fingir, cuando el río está a punto de inundar tu corazón… e ir secándolo poco a poco, gota a gota… sanando tu alma, devolviendo consuelo a tu sonrisa amarga. Es justo caer, es justo dudar… incluso la tristeza es justa. Lo injusto es cuando haces de ella tu hermana, cuando decides vivir en su lugar… No le des tanto poder a esa gota, no la hagas tu cotidianidad… dale el valor noble y puro, ese valor que sólo puede contener una lágrima al rodar.

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