
"Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro, sí, y ésa fue su condena."
-Robert Burton-
"The Stolen Kiss"-Fragonard
¿Qué si te quiere? Inmensamente debe confesar… Pero ¿para qué seguir buscando piedras en donde sólo hay mar? Aún así su corazón no se ha rendido completamente, ya late muy despacio, mucho… Apenas ella nota su latido al silenciar.
Suenan en su cabeza ecos de lo que ya han dicho los demás: sentencias, reparos, sermones e incluso flojedad… ¡Cómo desearía poder no escuchar! Poner su mente en blanco y dedicarse a su alma, darle un voto de confianza al corazón.
“Dejarse llevar” es el consejo que más le agrada en este momento, pero tiene miedo porque tiene más que una vaga idea de lo que pasará. “Atenerse a las consecuencias”… está más que segura de ello. Prejuicios, estereotipos, con todo eso tiene que lidiar. Pero ya no le importa lo que rumoren los demás, ya no le importa lo que señalan ahorita… sólo le importa estar bien con su alma, y más aún… que el corazón de ese hombre pueda comprender, que su alma con la de ella esté también bien.
Ya permitió al corazón ilusionarse, le permitió a Cupido entrar… ya sufrió lo innecesario, ya es más que suficiente tiempo para esperar… quiere volver su mirada, dejar de ver en sus ojos el camino para andar, sabe que es difícil pues fue a lo que se acostumbró por tanto tiempo, sabe que aún faltan lágrimas que sonar… pero poco a poco va girando su cabeza, aunque sus ojos todavía no se desprendan de su aroma, aunque su sonrisa siga entrando por cada poro de su piel.
Quizás encuentre a alguien más, quizás el tiempo la haga olvidar… de eso no tiene ni la más mínima seguridad, lo único certero en su vida ahora es que a pesar de todo, a pesar de todos, si él decide reaccionar, si decide no temer más y darle una oportunidad, ella no encontrará el freno para volver atrás e irremediable, inmensamente lo volvería a amar.
Suenan en su cabeza ecos de lo que ya han dicho los demás: sentencias, reparos, sermones e incluso flojedad… ¡Cómo desearía poder no escuchar! Poner su mente en blanco y dedicarse a su alma, darle un voto de confianza al corazón.
“Dejarse llevar” es el consejo que más le agrada en este momento, pero tiene miedo porque tiene más que una vaga idea de lo que pasará. “Atenerse a las consecuencias”… está más que segura de ello. Prejuicios, estereotipos, con todo eso tiene que lidiar. Pero ya no le importa lo que rumoren los demás, ya no le importa lo que señalan ahorita… sólo le importa estar bien con su alma, y más aún… que el corazón de ese hombre pueda comprender, que su alma con la de ella esté también bien.
Ya permitió al corazón ilusionarse, le permitió a Cupido entrar… ya sufrió lo innecesario, ya es más que suficiente tiempo para esperar… quiere volver su mirada, dejar de ver en sus ojos el camino para andar, sabe que es difícil pues fue a lo que se acostumbró por tanto tiempo, sabe que aún faltan lágrimas que sonar… pero poco a poco va girando su cabeza, aunque sus ojos todavía no se desprendan de su aroma, aunque su sonrisa siga entrando por cada poro de su piel.
Quizás encuentre a alguien más, quizás el tiempo la haga olvidar… de eso no tiene ni la más mínima seguridad, lo único certero en su vida ahora es que a pesar de todo, a pesar de todos, si él decide reaccionar, si decide no temer más y darle una oportunidad, ella no encontrará el freno para volver atrás e irremediable, inmensamente lo volvería a amar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario