
"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante." -Oscar Wilde-
Birth of Venus-Botticelli
Sentí el frío de la almohada golpear mi cabeza con rudeza, no me importó. Cerré los ojos y los apreté fuerte, muy fuerte… las manos me sudaban, parecía que el sol penetraba mi ventana cuando afuera sólo radiaba la luna cobijada del frío viento y la tormentosa lluvia. Sentí que te necesitaba y en realidad era así, no sabía a qué me enfrentaría si lograba verte, y los oprimí tanto que una lágrima cayó, y no me importó. Casi dieciocho años días ya que intento soñarte, escucharte, sentirte, abrazarte aunque sea sólo en sueños… pero nunca estás ahí. Sí, tal vez no he buscado en el lugar indicado, señálalo por favor.
Disculpa, sé que a veces he sido agresiva, que a veces he sido tierna, que a veces simplemente me quedo embotada en un torbellino de emociones y sentimientos, y que no hay nada que me haga reaccionar. Es difícil, lo sé, pero trata de comprender, es desesperante aferrarte a alguien a quien nunca conociste, escuchar una voz que jamás te habló, oler una esencia que por más que aspirabas nunca a tu nariz llegó… y quizás hoy la confunda con una mezcla de flores marchitas y nuevas, como las que acomodamos cada vez que vamos de visita, siempre la misma rutina… no lo sé, y sin embargo te extraño y te quiero tanto a mi lado. Reconozco que soy algo egoísta, pero… ¿quién no lo es? ¿O es que acaso es muy ambicioso querer arrancarle un pedazo al cielo?
Perdón, no quiero herirte, aunque en realidad no creo poder, lo siento. Sé que lo común es pensar que estás siempre a mi lado, y sé que me has demostrado qué es así… Pero a veces es tan inmensamente grande el vacío, que te necesito de sobremanera. Es como ir contra la gravedad, sofocarte de oxígeno… Simplemente te necesito.
Se acerca un día importante y el vacío llega de nuevo, siento que teniendo tanto aire no puedo respirar, que oyendo tanto ruido no puedo escuchar… empieza la tristeza a embargarme y mis lágrimas se evaporan… ¿eres tú quien se las lleva? ¿Sabes que sonrío llorando por ti?
Un año más que no estás en mi vida, un paso más que me cuesta trabajo dar sin ti. Es como si me fatigara cada escalón, como si cada vez estuviera más arriba el siguiente… o quizás soy yo quien se hace más pequeña y me sofoco fácilmente…
***
Pero qué tonta soy… Me la paso renegando porque no estás a mi lado y quisiera quitarle al cielo el pedazo de alma que me arrancó… pero entonces pienso, vuelvo en mí y me doy cuenta de que el cielo no sería cielo sin ti, que las estrellas no brillarían igual, que las nubes no podrían adornar su color azul. Creo que después de tantos años llegué a la conclusión de que el cielo y yo tenemos que aprender a compartirte, aunque sigo sintiendo envidia porque él puede abrazarte cuando quiera, puede cobijarte cuando tengas frío. ¿Y yo? Yo sólo puedo pensar que estás ahí, imaginarte a mi lado. Ya sé, nunca te vi… pero ¿Qué quieres? Te extraño…
No hay comentarios:
Publicar un comentario